Juventud, divino tesoro…
Los estudiantes venezolanos han estado manifestando durante esta semana por todo el territorio nacional. Del oriente al occidente del país, de los Andes a la Guayana. Han tomado las calles con marchas y concentraciones hasta ahora pacíficas, y consignas a favor de la libertad de expresión y la pluralidad de ideas.
Ha vuelto a resurgir en nuestras memorias, las clases de historia contemporánea donde nuestros profesores nos narraban los hechos de la llamada "Generación del 28", cuando en el año 1928 grupos de estudiantes universitarios protagonizaron un movimiento que derivó en un enfrentamiento con el régimen del entonces dictador Juan Vicente Gómez, el Generalísimo. Aquellas revueltas, con las consabidas detenciones y exilios, se transformaron en una propuesta destinada a la modificación del sistema político venezolano de comienzos del siglo XX. ¿Las de ahora tendrán la misma suerte?
El carácter colectivo del movimiento del ‘28, de ahí lo de "Generación", rompió con los liderazgos y las historias de caciques que caracterizaron el siglo XIX y principios del XX venezolano. La despersonalización del poder en manos de decenas de protagonistas estudiantiles daba la fuerza a la unidad del grupo sobre cualquier individualidad. En los últimos años hemos echado de menos líderes políticos con la solvencia ética y preparación suficiente que pudiese unir a la oposición venezolana o, al menos, ser una alternativa viable para el futuro de nuestro país donde todos estemos incluidos, sin las separaciones, fracturas y divisiones que hemos estado padeciendo en los últimos ocho años. Hoy por hoy, nuestros jóvenes como colectivo anónimo vuelven a tomar las calles a cara descubierta y sin miedos. ¿Otra lección para quienes se autodesignan líderes de los partidos políticos?
Sólo cruzo los dedos porque tanto esfuerzo, tanto empuje y valor no quede en el olvido y en la sin razón. Que no se evaporen los llamamientos y exigencias a la libertad de expresión y a una mejor democracia, como en el Mayo francés. Nuestra juventud es el motor del cambio. No los dejemos solos en esto, son nuestro futuro.
Quiero recordar uno de los graffitis franceses del ’68: Oubliez tout ce que vous avez appris. Commencez par rêver... (Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar…)
Y como las imágenes hablan más que las palabras en muchas ocasiones, dejo algunas fotos de las manifestaciones estudiantiles de estos días en la Galería de imágenes.
jueves, 31 de mayo de 2007
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1 comentario:
He estado leyendo tu blog. Muy bueno realmente. Te anexo tambien al mio.
Saludos.
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